Monte Parnaso

Tholos del Santuario de Atenea Pronaia, en el Monte Parnaso (Foto Flickr de Shosta75)

Tholos del Santuario de Atenea Pronaia, en el Monte Parnaso (Foto Flickr de Shosta75)

A 2.457 metros de altura se alza el Monte Parnaso, en el centro de Grecia. Esta mitológica montaña está situada al norte del Golfo de Corinto, en la región Sterea Ellada, muy cerca de la ciudad de Delfos. La belleza de este parque natural es inigualable, con una fauna y flora espectacular, como los buitres y las águilas doradas, que disfrutan privilegiadas de las vistas aéreas de los campos de olivo y el Templo Apolo.

El Monte Parnaso ofrece gran diversidad de actividades para turistas y locales durante todas las épocas del año. Durante el invierno, la montaña se llena de esquiadores que quieren deslizarse por las pistas de esquí de Kellaria y Fterolakka. Cuando el clima acompaña, muchos se animan a realizar rutas por el Monte Parnaso, disfrutando de los caminos y senderos marcados y llegando hasta el pico más alto, llamado Liakoura.

El parque nacional Monte Parnaso y sus alrededores nos ofrecen varias opciones de alojamientos, para descansar después de un largo día de deporte, o después de visitar el lugar arqueológico de Delfos, corazón de la antigua Grecia. Otro pueblo en el que podemos pasar un día agradable es Arájoba (Αράχωβα), muy bien organizado y repleto de riquísimas tabernas, restaurantes y hoteles de lujo.

El Monte Parnaso y su mitología

Parnaso es el héroe epónimo del Monte Parnaso, consagrado a Apolo. Parnaso era descendiente de la ninfa Cleodora y de Poseidón. Se dice también que podría haber sido el descendiente mortal engendrado por Kleopompus. Parnaso fue el fundador del Oráculo de Pitho, que más tarde fue de Apolo. Apolo se las ingenió para predecir el futuro basándose en la observación del vuelo de los pájaros.

El Monte Parnaso es también el lugar donde llegó el arca de Deucalión y Pyrra después del cataclismo. En la cima de la montaña, dieron gracias a Zeus Fixius, las Ninfas Corycian, los dioses de las montañas y la diosa Temis. El oráculo reveló que para que la gente a repoblara la tierra, Deucalión y Pyrra tenían que lanzar los huesos de su madre por encima de sus hombros. Teniendo en cuenta que su madre era la Madre Tierra, hicieron lo que les aconsejó; arrojaron piedras que se transformaron en hombres y mujeres, llamados “laos” de la palabra “laas”, que significa piedra.

Doros, nieto de Deucalión, hijo de Hellinas y Orthriis, fundó la primera colonia dórica en el monte Parnaso. Él heredó las tierras de la Grecia central (Doris). Sus hermanos mayores Ksouthos y Aiolos heredaron el Peloponeso y Tesalia, respectivamente.

De pie en las cumbres del Monte Parnaso, las Thyiades en pleno éxtasis celebraban el honor de Apolo y Dioniso. Su viaje al Parnaso comenzaba en Atenas, y se realizaba cada dos años al final del otoño (mes de Maemaktirion – noviembre) con el fin de unirse a las Ménades de Delfos para la celebración de la venida de Dioniso.

Otro antiguo dios, Hermes, aprendía en el Monte Parnaso el arte de la predicción mediante guijarros. Apolo en cambio, aprendía a tocar la flauta, como lo habían acordado. Apolo llamó a las Musas en el Parnaso, y simboliza la introducción de estas antiguas deidades en el nuevo panteón olímpico en relación a Apolo como dios de la luz y la reflexión. De acuerdo con el mito, Apolo fue quien enseñó a Orfeo a tocar la lira. Después de la muerte de Orfeo las Musas pusieron su instrumento entre las estrellas.

Ulises, rey de Ítaca, visitó a su abuelo Aftolykos en Parnaso. Mientras Ulises cazaba con sus tíos, un jabalí le hirió en el muslo. Esa cicatriz sirvió a su niñera Evrikleia, a los sirivientes Evmaeo y Filitio, así como su padre Laertis, para identificarlo después de su regreso a Ítaca.

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